entornopolitico.com | Opinión | Colaboración
07 / Agosto / 2012 | 5:13 p.m.
 
COLABORACIONES
ANTERIORES
 
 
Nadie es profeta en su tierra
Carlos Rodríguez Fonseca

“Nadie Es Profeta En Su Tierra”, reza un antigua sentencia que data de hace más de dos siglos y se le imputa a Jesucristo cuando en su pueblo de Nazaret no le creyeron cuando dijo que la profecía de Isaías sobre el Mesías se refería a él mismo, y es que entre los seres humanos muchas veces no sabemos escucharnos y nos juzgamos unos a otros con incredulidad y hasta de manera injusta.

Por otro lado, como el hombre está lleno de prejuicios, nuestra escuela, nuestro barrio y hasta la música que escuchamos, crean para bien o para mal un precedente generalmente criticado, en cambio, si estás en otra ciudad o en otro país, de alguna manera se te mira y reconoce de manera más objetiva y el único prejuicio que hay es: ser fuereño o extranjero, pero se te escucha y muchas veces hasta se te premia.

Viene a colación todo lo anterior por dos circunstancias distintas entre sí pero que destaco por dos acontecimientos recientes:

El primero es olímpico y se refiere al hecho de que mientras en las redes sociales en México los uniformes de la delegación mexicana lucidos durante la inauguración de las olimpiadas fueron apuntados como ridículos y con esencia de disfraz, de acuerdo con Fernando Toledo editor de Moda del periódico REFORMA, en Londres los comentaristas de la BBC los consideraron como los mejores de toda la pasarela Olímpica, quienes quedaron maravillados con los colores vivos y estampados de elementos típicos del País. Las piezas de los 100 atletas que desfilaron, llamaron inmediatamente la atención rompiendo con todos los esquemas de lo que otros equipos lucieron. Según el diario REFORMA el diseñador se inspiró en las artesanías de Chiapas y Oaxaca, en la talavera de Puebla, en los jorongos, en el petatillo de las bolsas y en todo lo que encuentras en un mercado. Las prendas se trabajaron en shantung de jersey y requirieron más de tres y medio de trabajo en los que participaron indígenas de varias comunidades.

El segundo es meramente local y se refiere a la un tanto frívola conducta de nuestras autoridades universitarias de conceder doctorados “honoris causa” a todo tipo de personajes, aún cuando no hayan realizado ninguna clase de aportaciones bien sea científicas, académicas o literarias que así lo ameriten, como si la Universidad Veracruzana tuviera la necesidad de prestigiarse nacional o internacionalmente.

Otro caso de frivolidad doméstica es la de organizar un homenaje post morten a una cantante vernácula que si bien vivió en nuestro Estado durante una pequeña temporada y de puntada dijo que cuando muriera echaran sus cenizas en la costa veracruzana, y que, además de cantar canciones rancheras, su otro mérito fue que siendo costarricense se nacionalizó mexicana y vivió casi un siglo. carrofonseca@hotmail.com

Gracias por participar.
blog comments powered by Disqus
DESTACADO
MUNICIPIOS
® 2012 Entorno Político